Dios Padre, una vez llegando a su presencia, con respeto y humildad, preguntando por mis hermanos enfermos del cuerpo y casi siempre el alma, es para todos, sin distinción de preguntarle a su merced la curación es tu misericordia, Señor de la vida.¡
Ten piedad de los espíritus sin luz, de todos nosotros los pobres y los ricos, especialmente con todos los que están privados de la visión, de aquellos que tienen el síndrome de Dawn, la enfermedad de Alzheimer, los parapléjicos, los pacientes tetrapléjicos, los autistas, de pacientes con SIDA, los leprosos, y todos aquellos que han desenvolvido enfermedades degenerativas o terminales, y cuya enfermedad se hace dolorosamente insoportable, es en su llamamiento y la debilidad moral por la eutanasia y otros medios para poner fin a sus vidas, no entienden y subestiman la gravedad de este acto desesperado que viola sus espíritus.
Perdona a todos aquellos que discriminan, atacan, ignoran, desprecian o maldicen, pues son ciegos, o rebeldes, ya que estas mismas personas que ahora atacan el dolor de estas enfermedades, si pasar a ellos o a sus familias, a Usted pedirán perdón y misericordia, piedad, pues su bondad se extiende también a todos por igual.
Llamo la atención especial, para todos los leprosos, y para aquellos que rechazan con repugnancia la visión de sus cuerpos deformes, negándoles la ayuda y la amistad, la compasión y la solidaridad, son también seres humanos son sus hijos muy, muy queridos Padre.
Padre, no hay comprensión o amistad con los que están en prisión, privados de su libertad y la compañía de sus seres queridos, Te pido un equilibrio de sus tutores para tratarlos con justicia, y con humanidad, pues esta es una manera de corregir las distorsiones de la revuelta y el odio que los puso allí, pero si tienen tolerancia, que puedan recuperar su dignidad y el amor propio, para su futura integración en la sociedad.
Mira con atención, para todos los que Te culpan de sus errores y desgracias, los rebeldes que dicen que Eres injusto, los que se sienten abandonados y injusticiados porque sólo entienden que son perseguidos como una venganza contra ellos, ayúdalos padre, Ayuda también que en su locura abrazan la oscuridad es su desequilibrio que no les permite admitir sus errores, y gritan venganza contra todos, porque no soportan su propia amargura y desesperación.
Mi petición es esta, y si me le permite, voy a seguir pidiendo por todos la confianza que su amor y su bondad emanan, y que mi espíritu siempre sea guiado para poder hacer una buena y desinteresada solidaridad con todos mis semejantes, y poder luchar por aquellos que no pueden defenderse o no saben.
Tenemos la cría en la oscuridad en nuestras almas, y lo que es peor, negamos a la luz y casi siempre la mano que nos es extendida con amor, ¿por qué en nuestros corazones, no nos parece una vergüenza dolorosa nuestra arrogancia y el triste estado en que nos encontramos? pero nosotros somos tus hijos, ayúdanos para ayudar a los otros. Amen.
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